Itinerario Político
Ricardo
Alemán
El Universal
Martes 25 de septiembrede 2001
Primera sección
Si no es una simulación,
ganará Tizayuca
En riesgo, la credibilidad de Fox a un año.
Como si la administración de Vicente Fox no tuviera suficiente con las vergüenzas que paso a paso le propinan frente a la opinión pública algunos de sus más cercanos colaboradores, como Castañeda y Usabiaga, en los próximos días podría quedar al descubierto un nuevo escándalo que hará parecer, cada vez más, al de Fox con los gobiernos del PRI.
Y nos referimos a la decisión que en unos días más se dará para construir la terminal aérea alterna al Distrito Federal, cuyo plan de vuelo parece conducir a Texcoco, con lo que el grupo del estado de México y sus operadores en el gobierno del cambio se apuntarán un triunfo que buscaban desde hace por lo menos dos décadas.
Y el escándalo podría ser mayúsculo si se comprueba que los estudios de factibilidad, de resistencia del suelo, de impacto ecológico, y otros, no fueron más que una simulación para distraer a la opinión pública, cuando en el fondo la decisión fue tomada desde que fue nombrado como secretario de Comunicaciones y Transportes uno de los artífices del triunfo electoral de Vicente Fox, el eficiente Pedro Cerisola y Weber.
De confirmar que la nueva terminal aérea será construida en Texcoco, habrá elementos suficientes para suponer que el gobierno del cambio empezó a pagar las facturas a quienes ofrecieron apoyo al candidato de la Alianza por el Cambio, de manera específica a la familia Hank-Rohn, que sería la más favorecida con la edificación de la nueva terminal en Texcoco.
Por lo pronto las pistas de que todos los caminos conducen a esa zona lacustre, con todos los riesgos que ello supone, aparecen por todos lados. Por eso es necesario realizar un breve recuento del historial de algunos de los implicados en la decisión histórica .
El proyecto Texcoco nació durante el gobierno de José López Portillo en mayo de 1979, pero fue suspendido por la crisis económica en 1982, en la estructura de la Secretaría de Asentamientos Humanos y Obras Públicas, durante la titularidad de Pedro Ramírez Vázquez, de Eduardo Luna Traiil como director general de Aeropuertos, y Jorge de la Madrid Virgen, quien comenzó como subdirector técnico y luego se hizo cargo de la Coordinación del Proyecto Texcoco. De la Madrid Virgen hizo huesos viejos en el sector aeroportuario, pues en el gobierno de Miguel de la Madrid fue nombrado director de Aeropuertos, y con Carlos Salinas como director de Planes y Proyectos, y más tarde, en ese mismo gobierno, fue nombrado al frente de Construcción y Conservación, desde donde se construyó con recursos poco claros el aeropuerto de Agualeguas, que sirvió sólo a la familia Salinas.
Posteriormente, en 1981, el entonces director de ASA, Jorge Zendejas Quesada presentó a ICA un proyecto para impulsar la edificación de una nueva terminal aérea precisamente en Texcoco. Cercano al Grupo Atlacomulco, Zendejas Quesada contaba entonces con el apoyo de dos hombres de su entera confianza; Ricardo Tapia y Jorge Mandri, quienes actualmente son integrantes del primer grupo del actual director de ASA Aeropuertos y Servicios Auxiliares Ernesto Velasco León, colaborador en aquel 1981 de Zendejas Quesada. Pero una vez concluido el gobierno de José López Portillo, Jorge Zendejas Quesada cayó en desgracia presuntamente porque se alejó de los intereses de los Hank, y el 14 de octubre de 1983 fue declarado formalmente preso por fraude superior a los 77 millones de pesos, ya que junto con otros colaboradores el subgerente de Conservación, el jefe del departamento de Control Presupuestal y el supervisor de Obras habría alterado presupuestos de obras para el aeropuerto de la ciudad de México y habría presentado presupuestos de obras que jamás se ejecutaron.
Lo curioso del caso es que uno de los colaboradores más cercanos de Jorge Zendejas, el responsable del área de Proyectos y Obras, Ernesto Velasco León y hoy director de ASA no fue tocado por el proceso judicial iniciado, a pesar de que a él correspondía la responsabilidad del área en donde se cometió la presunta irregularidad. Y es que Velasco León seguía leal a los intereses del Grupo México en la construcción de una terminal aérea en Texcoco. Pero lo más curioso es que como jefe de Proyectos y Obras de ASA, Ernesto Velasco León tenía como uno de sus principales colaboradores a Pedro Cerisola y Weber, el actual secretario de Comunicaciones y Transportes. De 1981 a 1982, Velasco León ocupó la coordinación general de Infraestructura del Sistema Aeroportuario del Valle de México en ASA, mientras que Pedro Cerisola, su antiguo colaborador, se encargó de la subdirección comercial de la Dirección de Operaciones de Aeronaves de México.
Durante el sexenio de Carlos Salinas de Gortari, Alfredo Elías Ayub fue subsecretario de Minas y Posteriormente de Energía. En la misma secretaría, Aarón Dychter, hoy subsecretario de Transporte de la SCT, fue director de Política Energética, y Juan Antonio Bargés se desempeñaba como secretario técnico de la Comisión Petroquímica Mexicana, reportando directamente a Dychter. A su vez, Guillermo Guerrero Villalobos era al mismo tiempo integrante de la Comisión Nacional del Agua, y director de la CFE, y por lo tanto le reportaba a Elías Ayub. En la gestión de Ernesto Zedillo, con Jaime Corredor Esnaola como director de ASA, Velasco León ocupó de nueva cuenta la dirección de Proyectos y Obras, cargo que conocía perfectamente, mientras que Pedro Cerisola y Weber ocupaba el cargo de gerente general del aeropuerto internacional de la ciudad de México. Pero también Aarón Dychter fue nombrado subsecretario de Transporte de la SCT; mientras que Alfredo Elías Ayub primero fue director de ASA y luego de la CFE. En tanto, Juan Antonio Bargés era director de Aeronáutica Civil, y Guillermo Guerrero Villalobos director de la Comisión Nacional del Agua. Desde sus distintas posiciones, Velasco León, Cerisola y Weber, Aarón Dychter, Elías Ayub, Juan Antonio Bargés y Guerrero Villalobos trabajaron para hacer de Texcoco una alternativa de aeropuerto. Y en realidad lo consiguieron, pues el proyecto de terminal aérea alterna fue aprobado en tiempos del gobierno de Zedillo, pero nunca fue echado a caminar debido a la crisis económica. Aarón Dychter, como subsecretario de Transporte, y sobre quien caería el peso de la decisión; Juan Antonio Bargés, como director de Aeronáutica Civil, quien presentó a la empresa Mitre (MIT Research) al propio Dychter, y Alfredo Elías Ayub, para que hicieran el estudio de factibilidad de las opciones Texcoco o Tizayuca, estudio que, por supuesto, se inclina por la primera de las alternativas y que ha sido cuestionado por falta de elementos.
Pero además, Guillermo Guerrero Villalobos fue presidente de la Comisión Nacional del Agua y tenía a su cargo, entre otras tareas, la zona de regeneración ecológica y el Plan de Rescate Ecológico e Hidráulico en el ex vaso de Texcoco. Desde esta posición, Guerrero Villalobos fue recortando el presupuesto destinado al rescate ecológico de Texcoco, mandó desmantelar el proyecto del lugar y elaboró un estudio destinado a modificar el entorno para desviar los cauces de los ríos y cambiar de lugar las lagunas de regulación. Es decir, era la pieza que le hacía falta a Texcoco.
La CNA elaboró un estudio denominado "Estudio hidrológico e hidráulico del drenaje de la zona oriente y sudoriente del valle de México", donde se proponen varias cuestiones para hacer posible la construcción de un aeropuerto en la zona.
Pero ¿qué tiene que ver la historia de este singular grupo político y administrativo? Pues casi nada, que son los impulsores del proyecto Texcoco en un gobierno que si bien ya no es del PRI, sigue obedeciendo a los intereses del grupo para el que han servido a lo largo de los años.
Aarón Dychter fue llevado a la SCT por instrucciones de Ernesto Zedillo, con quien colaboró de manera cercana, pero al mismo tiempo se ligó a la familia Hank-Rohn, al grado de que presidía el Comité de Reestructuración del Sistema Aeroportuario Mexicano, nombró a la empresa Interacciones, de los Hank, como agente financiero nacional del gobierno federal. Con la ayuda de la familia Hank, La SCT colocó en el mercado sólo en 36 meses, la privatización de 34 aeropuertos. En realidad Dychter es uno de los activos políticos y al mismo tiempo el vínculo más estrecho de los Hank, y que por mucho tiempo protegió a la empresa TAESA.
Más aún, Dychter fue determinante en la autorización para una nueva empresa de aviación comercial, denominada Vuelamex, en la que participa la familia de Alberto Abed, ex socio de los Hank. A su vez, es ampliamente conocida la relación de Ernesto Velasco León, actual director de ASA, con los grupos del estado de México, especialmente con Alfredo Baranda, quien además de gobernador de la entidad mexiquense fue director de ASA en marzo de 1996, y a quien fue sustituido nada menos que por Alfredo Elías Ayub.
Elías Ayub, a su vez, es uno de los hombres más cercanos a la familia Hank-Rohn, y consiguió para Toluca la construcción de un aeropuerto, en el que según versiones contaba con grandes extensiones de tierra. El ingeniero Guerrero Villalobos colaboró con el profesor Carlos Hank en la regencia de éste en el Distrito Federal, como director general de Obras Públicas, y como uno de sus principales asesores en materia de construcción, sea en obras públicas como en negocios privados.
Así pues, todos los destinos de la terminal aérea alterna a la ciudad de México conducen a una gran simulación que convertirán a Fox, su proyecto de aeropuerto que puede ser la más importante obra material de su administración en un nuevo escándalo. Fox podría pagar en no mucho tiempo, junto con su administración, los costos de permitir que en la SCT el cambio no haya sido ni siquiera de personas. Y si no, al tiempo. aleman2@df1.telmex.net.mx